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¿Cómo son las piezas para el plegador de chapa?

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El plegador de chapa o prensa es una máquina herramienta que se utiliza para el mecanizado por plegado o conformado de placas de metal llamadas chapas. El plegado se considera un tipo de mecanizado sin arranque de virutas, pues solo se trata de la deformación de una pieza de metal para conseguir una forma y dimensiones específicas.

¿Qué es un plegador de chapas?

La prensa es una máquina herramienta diseñada exclusivamente para las operaciones de plegado y conformado de chapas y se utiliza, generalmente, para trabajar en frío. Este tipo de máquinas suelen ser hidráulicas y mecánicas. La plegadora se compone por un sistema de apoyo, que es donde se coloca a la pieza antes del mecanizado; además, tiene un punzón, que es la parte móvil de la máquina y que sirve para empujar a la chapa contra la matriz. Esta última es la parte fija de la máquina.

Por otra parte, estas máquinas cuentan con un dispositivo que permite el accionamiento de la máquina. Este dispositivo varía según el tipo de plegador que se utilice, pudiendo incluso ser por control numérico computarizado CNC.

Estas máquinas pueden ser mecánicas, hidráulicas, hidráulico-mecánicas o neumáticas. Todas se encargan de hacer las mismas operaciones, pero cada una tiene sus características específicas y un principio de funcionamiento común: la chapa se coloca sobre la mesa y el punzón hace la presión sobre la pieza hasta que ésta alcance la matriz y adopte la forma deseada. El movimiento de esta máquina, por lo tanto, es rectilíneo.

¿Qué es una chapa?

Es frecuente encontrar información sobre el plegador de chapa, sus características, beneficios y los distintos tipos que existen en la industria; sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado cómo son las piezas que se mecanizan en esta máquina?

Las chapas son superficies metálicas de dimensiones (largo, ancho y grosor) diferentes. El grosor de estas es diverso y las que tienen uno menor a tres milímetros se consideran finas; por su parte, las que tienen grosores superiores a tres milímetros se denominan gruesas. Para formar estas piezas se utiliza la máquina plegadora, aunque después la chapa puede sufrir otros procesos de mecanizado, como sería el caso de las chapas perforadas.

Todas las chapas suelen llevar tratamientos adicionales para evitar la corrosión y oxidación de las mismas. Para ello, es frecuente utilizar el cromado, galvanizado y algunas pinturas. Las chapas son de las piezas más utilizadas en la metalmecánica gracias a su versatilidad. Es posible encontrarlas en la industria alimentaria, automotriz o aeronáutica, entre otras muchas.

Características de las chapas

Estas piezas suelen estar elaboradas en acero inoxidable, acero al carbono (muy dúctil y útil en la elaboración de carrocerías de vehículos y electrodomésticos); aunque también hay chapas de aluminio, empleadas para los automóviles y en la industria aeronáutica. Además es posible encontrar chapas de otros materiales como cobre, titanio, hierro y latón.

Es destacable que, al fabricarse en distintos materiales, no todas las chapas tendrán las mismas características respecto de las temperaturas. Por ejemplo, las que tienen bajos contenidos de acero y son de poco espesor, responden mejor a las temperaturas ambiente. Por el contrario, aquellas que tienen mayor grosor, reducen el límite de elasticidad del acero y la ductilidad aumenta.

Las chapas cuentan con tres medidas diferentes: largo, ancho y grosor. Esta última medida es, en realidad, la que sirve para determinar, por ejemplo, el precio de la placa. Y es que en la industria de la metalmecánica las chapas no se comercializan atendiendo a las dimensiones de la misma, sino que se hacen según el peso en kilos de la placa. Para calcular los kilos de la chapa es posible encontrar múltiples calculadoras por internet.

Los materiales de las chapas

El material con el que se elaboran las chapas es de vital importancia para el plegado de las mismas, así como para determinar los usos que se les dará a las piezas. Un plegador de chapas puede admitir distintos materiales. Estos materiales pueden ser:

  • Hierro negro y galvanizado. El primero se emplea para la fabricación de tubos y perfiles soldados, recipientes y labores de herrería; el hierro galvanizado, por su parte, se recubre con una lámina de zinc para evitar la corrosión y se emplea, generalmente, en la industria automotriz.
  • Acero corten o autopatinable. Se trata de una aleación de acero con cobre, cromo, fósforo y níquel que permite que la chapa sea resistente a los agentes corrosivos. 
  • Acero inoxidable. Es el material más común con el que se elaboran estas piezas y lleva aleación de hierro y cromo, lo que permite que sea muy resistente a la corrosión. Este tipo de chapas pueden fabricarse según los estándares AISI 304 y AISI 316, siendo el segundo más resistente a la corrosión que el primero.
  • Aluminio. Este tipo de placas son muy resistentes y anticorrosivas.
  • Aislantes. Presentan gran durabilidad y tienen un muy buen acabado.